Fernando Bolívar Galiano

La idea de utilizar pigmentos procedentes de algas comenzó poco después de que finalizara Ferbo Ligali su tesis doctoral en 1994, durante el complejo y apasionante estudio de las algas de la Alhambra. Fue al comprobar la belleza de colorido que presentaba este grupo biológico tan heterogéneo, cuando se animó a llevar al lienzo estos pigmentos, primero aglutinados, pues nunca habían sido utilizados como pigmentos convencionales aún siendo su composición química muy similar a la de los pigmentos vegetales que se vienen utilizando con fines pictóricos. Y luego “in vivo” adicionándoles una mezcla de protectores, nutrientes y antioxidantes naturales (estamos hablando de una obra que hay que regar como una planta, y alimentar y cuidar como a una mascota casi estática).  El propietario de la obra se convierte en coautor-conservador de una obra que se transformará en función de su ubicación y mantenimiento.

 

Ha utilizado las algas para algunos de sus cuadros usando distintas especies en polvo con aglutinantes sintéticos (2003) y ha animado a sus alumnos a usarlas con resultados bastante satisfactorios. A la vista de los mismos, se realizó una exposición en el Salón de actos de la Facultad de Bellas Artes en abril y mayo de 2002 con alumnos de la asignatura “Técnicas y Tecnologías Pictóricas”, del curso de doctorado “Desarrollo de técnicas pictóricas experimentales” y en 2003 del curso de formación continua “Pintura e Ilustración Zoológica. Arte en la Naturaleza”.

 

Como se pudo ver en las vitrinas de la exposición, la mayor parte de la pintura empleada en la elaboración de estos cuadros está constituida por células desecadas de especies de algas verde-azuladas filamentosas, como las de los géneros Spirulina y Phormidium. En igual proporción por algas verdes con coloraciones anaranjadas como Dunalliella salina, y en algún caso por algas pardas, aunque sólo para crear texturas terrosas. Como se mostró también, después del ensayo con distintos aglutinantes pictóricos, se optó por el acetato de polivinilo, por su flexibilidad, facilidad de preparación y por las propiedades organolépticas que confiere a la película pictórica microalgal.

 

La siguiente cuestión era… ¿qué podíamos representar con esta pintura?, ¿para qué podía sernos especialmente útil? La respuesta estaba en la misma muestra de algas, cuyas células podemos ver en tres dimensiones bajo el Microscopio Electrónico de Barrido (SEM), pero…desprovistas de sus transparentes colores. Pues entonces ¿qué mejor manera para dar a conocer a estos seres microscópicos que utilizar su color natural? No sólo se nos dan a conocer,  nos presentan un sugerente mundo de paisajes, matices y formas que nos transporta al inquietante universo de lo minúsculo, con su cambiante morfología y dependencia vital.

 

Por lo que supone de combinación sinérgica entre una ciencia y una disciplina artística, este tipo de obras se pueden considerar como unas de las que más influyeron en el surgimiento de la corriente llamada “Ligalismo”, que nació en julio de 2015.

————————————————————

USA Hispanic no se responsabiliza del contenido de los artículos de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

ad

No hay comentarios

Dejar respuesta